
La noche rosada estaba a punto de llorar. Ya habia comenzado a lanzar sus flashes de luz y sus gritos aterradores. El viento soplaba entre las copas de los árboles y tu voz aún no se despegaba de mi mente.
El cielo al fin decidio desprender sus lagrimas, y yo, junto con él, las mias. Era desesperante saber que estabas por ahi... perdido en algun sitio, en busca de ese amor que te quita el sueño, y yo aqui, sin poder hacer absolutamente nada; contemplando cada gota de agua, tratando de ver tu rostro al escuchar esa melodía que ambos conocemos. Perdida en este gran remolino de emociones, y decidida a querer cambiar el destino, opte por finalizar el acto dramatico...y dormir con la ilusión de que el mañana seria mejor que hoy.
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