Siempre volvemos al origen.

Soy la pelotuda más pelotuda de las pelotudas. Estoy indignada conmigo misma, me ato las manos yo sola, y lo peor de todo es que tengo miedo de después arrepentirme y que ya sea tarde. Es una indesición constante. Una mitad de mí me pide tiempo, y la otra me pide cerrar capítulo; no puedo conmigo misma, ojalá fuera más directa, más segura de mi misma y me chupara un ovario todos los demás, pero no es así. Quizás tenga que hacerle caso al instinto, y quizás hacerle caso a mi lado racional. Pero tengo dos caminos y no se cual tomar. Es un círculo vicioso, que no se ni cuando ni como va a terminar, y más miedo me da pensar que la más perjudicada voy a ser yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario