Siempre volvemos al origen.

Odio ser como soy: soy tan irritable, tan idiota, tan asesina, tan prejuiciosa, tan criticona,tan antisocial, tan soberbia. Pero en el fondo soy afectiva y necesito que me quieran, pero con esas características externas cómo carajo no voy a espantar a la gente? Después me quejo de que estoy sola, y con razón.
Juro que a veces odio ser tan inconformable y rara inevitablemente, no hay garompa que me venga bien, le encuentro el defecto a todo. Juro que a veces me odio.

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